viernes, 23 de junio de 2017

Echando la vista atrás (6-3-2011) NACHO VEGAS "La zona sucia" y CHRISTINA ROSENVINGE "La joven Dolores"

ENTRE DOS DE MIS ARTISTAS FAVORITOS SURGIÓ LA CHISPA DEL AMOR, Y COMO SUELE PASAR, LA CHISPA SE APAGÓ. ENTRE TANTO, UTILIZANDO DE MENSAJERO A SUS CANCIONES SE SOLTARON PIROPOS Y PEDRADAS, QUE ASÍ RESUMÍA EN MARZO DE 2011, EL AÑO EN QUE PUBLICABAN CON POCO DE ESPACIO DE TIEMPO "LA ZONA SUCIA" NACHO Y "LA JOVEN DOLORES" CHRISTINA.




 



LA HISTORIA DE UNA PASIÓN, UN AMOR Y UN DESAMOR EN 5 DISCOS DE MÚSICA.


Nacho Vegas y Christina han vivido 3 años intensos, con una relación profesional y personal muy intensa.
Y todo eso se ha visto reflejado en sus discos.


La PASIÓN comenzó en 2007, cuando unieron sus caminos en la vida personal y no quisieron ser menos en lo profesional, y sacaron ese EP mágico, sucio, caliente "EL VERANO FATAL".


La pasión, cosas de la Ciencia, con el tiempo se convierte en AMOR, y en 2008, ámbos sacaron disco en solitario, con alguna pequeña aportación de cada uno (un dueto por aqui, unos coros por alla....) Por ún lado, Christina Rosenvinge sacó "TU LABIO SUPERIOR" y Nacho Vegas "EL MANIFIESTO DESASTRE". Un periodo amable y tranquilo en la vida en común de estos dos genios hispanos de las letras.


Y como bien me han enseñado Los Planetas, tras un periodo de amor suele ocurrir que llega el DESAMOR. Y cuando llegá viene dando bien fuerte.
No se cuando se produjo esa ruptura, pero está claro que fue antes de ponerse a componer las canciones de sus últimos discos. "LA JOVEN DOLORES" de C.Rosenvinge y "LA ZONA SUCIA" de N. Vegas, puestos a la venta en Febrero y Marzo de 2011.
Y lo digo a ciencia cierta, porque son dos discos infectados de desamor, de ruptura, de dolor, de rencor, mucho rencor.

Quien sigue, como yo, la carrera de los dos músicos verá cantidad de indirectas (y no tan indirectas).
Por ejemplo, Christina en "weekend" se despacha bien a gusto de Nacho Vegas y ¿que me dicen de "desierto" y de la frase que incluyo más abajo?.
Y en el caso de Nacho idem, idem. Atentos a las frases que les adjunto. Pero para una mención concreta, en "la gran broma final" ya con la relación resquebrajándose como esa grieta en la pared de la que habla, dice "ha cundido el pánico en Madrid, salen fotos en la prensa rosa...dos planetas van a estallar, mientras tu concedes entrevistas"...Se refiere un episodio real, a una fotografia que tomaron de los dos juntos en compañia del músico americano Howe Gelb en un acto público.


Verano Fatal:
http://www.youtube.com/watch?v=Ldo-KhYF41g






NACHO VEGAS "LA ZONA SUCIA" 2011


La zona sucia es la parte de la pista por la que los coches no siguen la trazada y que por tanto tiene restos de goma y otras impurezas que ralentizan la velocidad. Es la que a mí me interesa al hacer canciones, porque en la zona limpia hay orden, pero las cosas interesantes proceden de lo imprevisto, de lo que no tiene explicación”.


Así explicaba Nacho Vegas el título de su disco, y que razón tiene.

De Nacho Vegas que les voy a decir. Sigo sin entender porque a mi su escucha me provoca escalofríos, me pone los pelos de punta, mi corazón se ralentiza, mi cabeza crea imágenes....Y en cambio, no consigo convencer para la causa a quienes lo he intentado grabándoles las canciones más "amables", las más amargas, las más fáciles.... No hay manera.
Normalmente me da lo mismo, pero hoy no, hoy me cabrea no poder hacer que la gente sienta lo mismo (o parecido) que siento yo cuando lo escucho.
Ayer mismo estaba en casa oyendo este disco por .....¿vigésima vez? y creo que era en la canción "Taberneros" cuando una voz me dijo "¿Puedes quitar eso?".....
Hice caso, sumiso que es uno, pero lo hice a sabiendas de que su estribillo "Ya mi amor se fue, ya lo vi marchar" iba a seguir en mi cabeza aunque la música no sonase.

Lo dicho, normalmente me da lo mismo no convercerles cuando les recomiendo un grupo de música... pero hoy no, no entiendo como la música de NACHO VEGAS, la tenemos ahi, a mano, y que seamos unos pocos los que nos estremecemos con ella.

El disco???? otra maravilla del asturiano, pero no me hagan caso, en esto no puedo ser imparcial.
Solo le cambiaría esa canción oscura de "El mercado de Sonora" que no me desagrada, por una de esas canciones derrotistas, eternas de 8-9 minutos a las que nos tenía acostumbrados. (morir o matar, ocho y medio, la sed mortal, Blanca, ....)

Les dejo con una selección de una frase de cada canción que según las iba buscando más escalofrios me entraban por el cuerpo. ¿Que ha ustedes no le ha pasado esto? Es una pena, una gran pena...


1. Cuando te canses de mí
"y que mas dá si esto es el fin, yo trato de matar el tiempo y entretanto lo que el tiempo intentará es matarme a mi. Y estas líneas, ya lo ves, son lo más desesperado, para tenerte a mi lado, que se me ha ocurrido hacer".
2. La gran broma final
"Cuando te griten con rabia que tu amor entero fue una estafa y tu protestes y no quede un alma allí para escuchar; cuando ya no queden ritos, suene un golpe seco y casi un grito y digan: Ya no te molestes, ya no hay nada que arreglar"
3. Incendios
"Y dime, amor, si estás ardiendo y si es que puedo aliviarte yo. O, dile amor, dile que el que ahora te alivia soy yo"
4. Reloj sin manecillas
"Ahora ni el cielo te asiste, y no hay nadie desviviéndose por ti, pero el ser humano insiste y justificas tu existencia con la química. Estoy triste ¿para que mentir?...... Resuelto ya el misterio el futuro aulla como un animal y ahora el único silencio es aquel que me procuran ciertas drogas. Tengo miedo ¿para que mentir?"
5. Taberneros
"Yo creí que nuestro amor era infinito como la arena, ahora se que lo único inagotable es esta insoportable pena..... Quisiera y no quisiera son dos cosas diferentes, quisiera que me quisieras y no quisiera quererte. Pero en vida no suele ocurrir lo que uno quiere que ocurra, y tu te fuiste detestándome y yo te quiero más que nunca".
6. Perplejidad
"¿donde estabas tu cuando perdimos la guerra? Tal vez mirabas desde tu ventana a un ciclista pasar.. Dime pues ¿donde estabas tú cuando a lo lejos vi una humareda como si estuviera ardiendo nuestro amor en algún lugar? Y cuando el huracán de noche lo arrasó todo, tu carita al despertar creo que era de perplejidad"
7. La comedia humana
"Y nosotros en el medio, perdidos en tu ciudad, percibiendo en cada cosa, esta misma soledad que ahora me inunda y que me empuja a recordar que hubo otro tiempo, uno mejor"
8. Lo que comen las brujas
"¿quieres saber donde estoy? tan solo mira detrás de las cortina y verás que ese podría ser yo. Ese que está justo alli, con un viejo disfraz de esqueleto, que se queda muy quieto y dice que si, que está muerto y que ha vuelto a por ti. A por ti, a por tu alma, a por tu corazón, y tú le dices que no, que aún no te respondió cuantas cosas secretas caben en una canción".
9. Cosas que no hay que contar
"Donde hay cenizas hubo un fuego y yo mataría por volver a arder. Hoy mi voz es un tartamudeo que ni yo consigo entender.....Es muy triste no saber gran cosa de la propia vida hasta que ya es muy tarde y no vale la pena todo el esfuerzo por callar esas cosas que no hay que contar"
10. El mercado de Sonora 
"Al Mercado de Sonora no les conviene ir, no, no les conviene ir a menos que quieran escuchar algunas cosas que no querrán repetir"


este es el video de su primer single:


la gran broma final:
http://www.youtube.com/watch?v=MYK1SQS4dSQ



CHRISTINA ROSENVINGE "LA JOVEN DOLORES".


Ay Christina, cuanto te pagaría yo porque tu trilogía newyorkina la regrabaras cantándola en español.
Me parecian unas canciones bellas, tristes, lentas, melancólicas, con esa voz susurrante, pero no es lo mismo traducirlas que oirlas cantar en castellano por ti.


Con este disco, sigue en la línea de "Tu labio superior", pero creo que es un disco de mayor recorrido, no hay tantos estribillizos pegadizos, ni tanto sonido de banda rock,....

Es un disco más introspectivo, pero con multiples joyas que merecen ser descubiertas tras unas cuantas escuchas, que es realmente lo que me gusta a mi, que un disco no enseñe todas sus cartas a la primera.


Les dejo como he hecho con Nacho Vegas con una frase de cada canción.

1. Canción del Eco
"¿se me consiente algo más que repetir las palabras que deseas oir?"
2. Eva enamorada
"¿que es lo que tiene una gota de semen para que se quemen tantos siglos de fé?"
3. Mi vida bajo el agua
"Te espero en la esquina, tomando café, ingle depilada, negro corsé, fin del verano,no se por qué la brisa susurra, que viene él..... Son pequeños dolores, entre pálidas flores hay puntas de alfiler"
4. Jorge y yo
"Solo soñaba con desaparecer, ser alguien distinto, nada que esconder, no tener tanta prisa por crecer"
5. Tu sombra
"Por el camino me siguió, me dió la mano y me gustó, en la cañada me entregué, muero si no lo vuelvo a ver"
6. Weekend
"con el verdadero amor se hacen casas de ladrillo, pero con lo que tu y yo tenemos solo salen estribillos"
7. La idiota en mi (mayor) – con Benjamin Biolay
"El verano fue tan imparcial que nos hizo polvo a los dos igual. Todo se perdió en el vendaval, lo que era cimiento, lo que era cristal"
8. Nuestra casa
"sin saber que estrella vamos a seguir, nos hundimos en la oscura inmensidad y aunque no haya tiempo para dormir, volveremos, volveremos a soñar"
9. La noche del incendio
"Los rascacielos arden, todo debería arder, te gusta echar de menos pero no saber querer, te empeñas en atarme y luego echas a correr, si el monstruo te da miedo por qué le das de comer"
10. Desierto
"Agotada la juventud solo quedaba esperar a otra forma de exclavitud. Ahora pienso en él, pienso en mi, arrodillados en nuestro jardín, bajo la perversa luna de abril, curando el cuerpo, volviéndolo a herir"
11. Debut
"De pequeña hice ballet, aun sé un par de piruetas, me puedo colgar sobre el pulgar, es mi arma secreta. Él se muestra muy cortés, me dice, bonitos pies" 

mi vida bajo el agua:
http://www.youtube.com/watch?v=KGl1l6EjqCg

miércoles, 21 de junio de 2017

Coleccionando vinilos - 74 - The very best of DAVE BRUBECK (2014) 2LP


Un poquito de jazz que siempre es un placer ponerlo y subir el volumen. Hoy os recomiendo este gran doble vinilo del pianista Dave Brubeck, que siempre llevará el sobrenombre de "el autor de Take five" su gran éxito.
Pero fuera de este tema, aqui encontramos canciones de medio tiempo pero que siempre tiran hacia lo positivo, la alegria, el baile.... no es un jazz introspectivo, melancólico ni tristón.

No ha sido fácil buscar mucha información de su obra ya que al haber fallecido en 2012, la mayoria de información localizada hablaba de su muerte. Aún así, he creido conveniente rescatar el Obituario que hizo El País en su día ya que me ha gustado bastante.


Pistas


A1
Take Five
5:28
A2
Three To Get Ready
5:28
A3
Perdido (Live)
7:55
A4
Tea For Two
2:45
B1
Blue Rondo A La Turk
6:48
B2
In Your Own Sweet Way
5:02
B3
Camptown Races
2:01
B4
You Go To My Head
7:55
C1
Take The 'A' Train (Live)
5:12
C2
There'll Be Some Changes Made
2:07
C3
The Duke
2:57
C4
Somewhere
4:34
C5
Over The Rainbow (Live)
5:02
D1
Unsquare Dance
2:04
D2
Maria
3:32
D3
Stardust (Live)
6:33
D4
Indiana
2:35
D5
Bossa Nova U.S.A.
2:24

Os dejo con el mencionado obituario de El Pais de diciembre de 2012

Dave Brubeck, pianista que popularizó el jazz

El pianista ha muerto en un hospital de Connecticut, un día antes de cumplir 92 años

Era conocido por 'Take five' y 'Blue Rondo a La Turk', entre otras

Fue uno de los músicos más influyentes de ese género de todos los tiempos


Madrid 5 DIC 2012

La engañosa apariencia de saltarina facilidad que convirtió a Take five en el tema más célebre del cuarteto de Dave Brubeck (y en uno de los más famosos de la historia del jazz) persiguió para siempre a la figura del pianista y compositor californiano, que falleció ayer, precisamente un día antes de cumplir 92 años. Murió víctima de un paro cardíaco mientras iba camino de un hospital de Norwalk, Connecticut, para someterse a un reconocimiento, según informó Russell Gloyd, su productor durante más de tres décadas.
El apabullante éxito de la canción, compuesta en un ritmo de 5/4 por el saxofonista Paul Desmond, su compañero en el liderato del cuarteto hasta su disolución en 1967, condujo a malinterpretar a menudo a Brubeck y a su forma de comprender el jazz. La composición devino en estándar adorado por las masas, reclamado para sintonías televisivas y multitudinarios eventos deportivos, aunque visto con recelo por el sector más purista por su efectismo, cuando lo cierto es que aún hoy, con su mezcla de experimentación y comercialidad, perdura como una de las canciones más fascinantes del género.

Publicado por Columbia en 1959 dentro del disco Time out, convenientemente adornado en su portada con una pintura de aire vanguardista, ingrediente idóneo para completar la sofisticación intelectual capaz de seducir a la América previa a la revolución jipi, fue el primer álbum de jazz en alcanzar el millón de copias vendidas. También marcó la culminación de las aspiraciones del grupo que Brubeck había fundado a principios de los cincuenta junto a Desmond.
Asociada a la corriente del jazz de la costa Oeste, que vino a ofrecer desde California un contrapunto fresco y soleado a las escenas, nocturnas y fuertemente influidas por el blues, de ciudades como Nueva York y Filadelfia, la banda se hizo un nombre gracias a sus giras por las asociaciones estudiantiles de universidades de todo el país, antes de que el jazz perdiese definitivamente en favor del rock and roll su poder de influencia en la juventud.
Algunos de aquellos conciertos, recogidos en álbumes como Jazz at Oberlin oJazz at the College of the Pacific (ambos en el sello de San Francisco Fantasy), relucen hoy como joyas para los aficionados atentos. Si bien quedaron ensombrecidas por su obra posterior, le sirvieron para convertirse en el primer músico de jazz moderno (y uno de los pocos de todos los tiempos y categorías) en ocupar en noviembre de 1954 la portada de la revista Time.
Nacido en Concord (cerca de San Francisco) en 1920 como el hijo de un ganadero y una directora de coro, interrumpió sus estudios para servir durante la II Guerra Mundial. Su acercamiento cerebral y meticuloso a la composición fue tanto herencia de sus años de estudio junto al francés Darius Milhaud como consecuencia de su inagotable afán por conocer nuevas formas rítmicas en sus giras por Japón, Europa o Asia. Como prueba de su gusto por la contaminación estilística se erige otra de sus inmortales canciones Blue Rondo à la Turk, cuya inspiración le llegó paseando por las calles de Turquía, durante uno de los viajes que emprendió la banda financiados por el Departamento de Estado, en los lejanos tiempos de la guerra fría en los que el jazz era visto como arma propagandística.
Los años a caballo entre los cincuenta y sesenta fueron tremendamente prolíficos para Brubeck y los suyos: de Ellington a West Side story, de la puerta de Brandeburgo a Walt Disney, cualquier pretexto parecía en aquel tiempo suficiente para armar un repertorio y grabar un disco en los estudios de Columbia.
El ímpetu optimista del músico se mantuvo intacto, ya sin Desmond (fallecido en 1977) y hasta el final de sus días, tanto en su faceta de compositor jazzístico como de piezas orquestales, divertimentos barrocos o cantatas. Se mantuvo activo sobre los escenarios hasta 2010. Tampoco cesaron las distinciones: Bill Clinton le concedió la Medalla de las Artes, mientras que Barack Obama lo incorporó al centro Kennedy por su aportación a la cultura estadounidense. Cuenta con una estrella en el paseo de la fama de Hollywood y el Grammy a toda una carrera.
Un documental, titulado Dave Brubeck: in his own sweet way, en homenaje a una de sus más célebres composiciones y auspiciado por la producción ejecutiva de Clint Eastwood, celebró sus logros de una vida de dedicación al jazz. Un compromiso que en cierta ocasión definió así en The New York Times: “Una de las razones por las que creo en esta música es que en ella la individualidad del hombre halla su camino a través del ritmo del corazón. Y ese latido retumba por igual en todas partes. Es lo primero que escuchas al nacer y el sonido con el que la vida te despide”.

Llegado el momento de definitivo su adiós, le sobreviven su mujer, Iola (con la que trabajó en decenas de proyectos), así como cuatro hijos músicos y una hija.



rescatamos su biografía vía wikipedia:

Dave Brubeck (Concord, California, 6 de diciembre de 1920 - Norwalk, Connecticut, 5 de diciembre de 2012)1 fue un pianista y compositor estadounidense de jazz. Fue uno de los principales representantes del cool jazz, en su línea principal (West Coast jazz) y uno de los músicos de jazz más populares entre los no aficionados. Lideró en los cincuenta el Dave Brubeck Quartet, que alcanzó un gran éxito.
Brubeck escribió numerosos estándares del jazz, entre los que se incluyen In Your Own Sweet Way y The Duke. El estilo de Brubeck oscilaba entre lo refinado y lo exuberante, reflejando influencias de la música clásica y atreviéndose con la improvisación. En mucha de su música experimentó con el compás, grabando Pick Up Sticks en 6/4, Unsquare Dance en 7/8 y "Blue Rondo à la Turk" en 9/8.
Su habitual compañero musical, el saxo alto Paul Desmond, escribió el tema más famoso del Dave Brubeck Quartet, "Take Five", un clásico del jazz compuesto en 5/4.
Brubeck fue el autor de la música de la miniserie de dibujos animados This Is America, Charlie Brown.

Biografía

Primeros años

Brubeck nació en Concord, California, ciudad ubicada en el área de la Bahía de San Francisco,2 y se crio en Ione. Su padre, Peter Howard "Pete" Brubeck, fue ganadero, mientras que su madre, Elizabeth (née Ivey), quien había estudiado piano en el Reino Unido con Myra Hess y pretendía ser concertista, daba clases para obtener algún dinero extra.3 Su padre tenía ascendencia suiza, sus abuelos por parte de madre eran ingleses y alemanes.4 5 En un principio, Brubeck no pretendía convertirse en músico (sus dos hermanos mayores, Henry y Howard, ya lo eran), pero tomó lecciones de su madre.6
Su intención era trabajar con su padre en el rancho, por lo que entró en el College of the Pacific de Stockton, California (ahora llamado Universidad del Pacífico) para estudiar veterinaria, aunque pronto se cambió a zoología. Allí su profesor Dr. Arnold le dijo: "Brubeck, tu cabeza no está aquí. Está en frente, en el conservatorio. Por favor váyase allí. Deja de perder nuestro tiempo y el tuyo".7 Así hizo, aunque casi se le expulsó por no saber leer partituras. Algunos de sus profesores le apoyaron, diciendo que su habilidad con el contrapunto y las armonías compensaban de sobra esa falta.8
Después de graduarse en 1942, fue reclutado para el servicio militar y sirvió en el extranjero en el Tercer Ejército de Estados Unidos bajo el mando de George Patton. Prescindieron de sus servicios en la Batalla de las Ardenas cuando se apuntó voluntario para tocar el piano en un concierto de la Cruz Roja; tuvo tanto éxito que le ordenaron montar una banda. Por ende, creó una de las primeras bandas de integración racial de la armada de Estados Unidos, The Wolfpack.8 Durante el servicio militar conoció a Paul Desmond, a principios de 1944.9 Después de cuatro años en el ejército, volvió a estudiar, en esta ocasión en el Mills College del área de la Bahía de San Francisco con el profesor Darius Milhaud, quien le animó a estudiar fuga y orquestación, pero no piano clásico.10
Al terminar sus estudios en Milhaud, Brubeck ayudó a formar el sello discográfico Fantasy Records en Berkeley, California y trabajó con un octeto y un trío junto a Cal Tjader y Ron Crotty. La banda era altamente experimental y grabaron muy pocas piezas. A menudo Paul Desmond se les unía en el templete.

Dave Brubeck - Take Five ( Original Video)



Y para terminar, despues de escuchar su canción más popular, un breve texto sobre la misma.

«Take Five» es una composición de jazz creada por Paul Desmond e interpretada por el grupo The Dave Brubeck Quartet en su álbum de 1959 Time Out. Esta pieza fue grabada en los estudios de Columbia en la Calle 30 de la ciudad de Nueva York el 25 de junio y el 18 de agosto de 19591 y se convirtió en uno de los discos más conocidos del grupo, debido a su distintivo y contagioso saxofón y el empleo de un compás inusual de 5/4 —de allí deriva el nombre de la canción—.2 Si bien "Take Five" no fue la primera composición de jazz en utilizar este compás, sí fue una de las primeras piezas en lograr una amplia aceptación comercial en los Estados Unidos al llegar a la posición número cinco en el listado Adult Contemporary Singles de la revista Billboard.
«Take Five» fue regrabada e interpretada en vivo en múltiples ocasiones por el cuarteto durante toda su carrera. Además varias versiones han emergido de la canción, tales como la de la cantante sueca Monica Zetterlund en 1962 y una versión en dub de King Tubby, publicada póstumamente en 2002. Otra versión pertenece a la jazzista y pianista Aziza Mustafa Zadeh. También fue interpretada por la orquesta china Twelve Girls Band.
Otras versiones incluyen letra, como la grabada en 1961 con letra de Dave Brubeck y su esposa Iola, cantada por Carmen McRae, así como una versión en vivo al lado de Al Jarreau en 1997. También ha sido incluida en innumerables películas y bandas sonoras de televisión e incluso sigue recibiendo bastante acogida en la radio.

Previo a su muerte en 1977, Desmond ordenó ceder las regalías de sus composiciones, incluyendo «Take Five», a la Cruz Roja norteamericana, la cual ha recibido sumas de aproximadamente cien mil dólares al año.

lunes, 19 de junio de 2017

Coleccionando vinilos - 73 - EXTREMODURO - "AGILA" (1996)


1996, ese año terminaba la universidad, empecé mi primer trabajo remunerado y me adentraba en la difícil decisión de trabajar ya o estudiar un poco más, hacer el servicio militar ya o apuntarme a la objeción y a ver cuando me llamaban...etc, etc...Total, que al final opté por emplear un año y medio en hacer un par de cursos de postgrado y por las mañanas quitarme de encima esa "obligación" de la "puta mili".
Pero un poco antes de todo eso, unos meses antes, Extremoduro, ese grupo que había visto unas cuantas veces en la Sala Canciller de San Blas, viendo a Robe Iniesta en un estado lamentable, de repente publicaban "AGILA" y todo cambió.
Se seguiría drogando, de eso no hay duda, pero la droga sería de mejor calidad, de eso tampoco hay duda.
Alcanzaron el éxito, todo el mundo hablaba de ellos, y ahora de repente a todos les gustaba.
Uffff, a punto estuve de darles la espalda, pues suelo ser así con las bandas que de repente logran un super éxito porque se han comercializado un poco, etc....
Pero al final lo pensé y dije, "Ni de coña, amo a Extremoduro, no se han vendido ni un ápice" No tenéis más que escuchar las letras y siguen igual de hirientes que siempre.

Adoro a este disco y que me lo regalaran en vinilo por mi cumpleaños me hizo una gran ilusión.

Además tengo mi historieta particular con este disco, y es que el viaje de fin de carrera lo hicimos a Turquía, con la consiguiente paliza de kilómetros y kilómetros. Pero el viaje siempre era ameno porque en el walkman tenía una cinta con "Agila" grabado.
De ahí que cada vez que lo escucho, asocio imágenes y momentos de ese viaje, y eso es algo que me encanta con la música, asociarla a momentos de mi vida.

Hoy ruego me perdonen, porque la entrada ha quedado de lo más extensa con tres corta-pegas de lo más jugoso.





Increible trabajo el que he encontrado en DISCOSMUSICAYREFLEXIONES
Os hago la reverencia: 

Extremoduro - Agila (1996)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Ah, escuchar a Extremoduro supone algo balsámico, como un especie de bebedizo o elixir de juventud, apropiadísimo para descargar edad e hipervitaminarse a conciencia. Ha pasado tiempo de barbecho, pero hace unos meses volví a dar un tiento a Robe Iniesta & Company y la verdad es que me encuentro satisfecho. Mi contexto, en este caso, es bastante sencillo e incluye fiestas mayores en pequeños pueblos mesetarios donde los extremeños sonaban con fruición. Y en efecto, ese era uno de los ambientes donde Extremoduro sonaban en los 90. Uno de tantos. Pues precisamente a partir de “Agila” la popularidad de Extremoduro crece exponencialmente y alcanza un público muy diverso, más amplio y cercano al mainstream (dentro de un orden). De repente Extremoduro se convierten en abanderados del rock en español y fueron escuchados por gente, a priori, ajena al rock urbano, rock duro, etc. A todo ello ayuda a que la producción sea mejor y el sonido mucho más depurado que en discos anteriores.

No obstante, este éxito venía tras muchos años de trabajo y evolución. Con su tercer disco (cuarto si contamos el disco de maquetas del año 90, editado sin el permiso de la banda) “Deltoya” (1992) ya grabaron con una discográfica de cierto calado, DRO en este caso, produciéndose una mejora en calidad y sonido. La tendencia continuará con “¿Dónde Están Mis Amigos?” (1993) y “Pedrá” (1995), que fue un experimento extraño y colaborativo con miembros de otras bandas como Platero y Tú o Reincidentes, pero que fue lanzado por motivos comerciales bajo el nombre de Extremoduro; además el disco consistía en una sola canción de media hora más menos… El rock “transgresivo”, según su propia denominación, en su máxima expresión. Ya en estos primeros discos encontramos algunas canciones que con el paso del tiempo han devenido en clásicos notorios: “Jesucristo García”, “Pepe Botika”…

Como decíamos anteriormente la producción de “Agila”, así como la ingeniería de sonido en general, es notablemente mejor que en los discos anteriores. Gran parte de ello es culpa de Iñaki “Uoho” Antón, guitarrista de Platero Y Tú y muy implicado con Extremoduro durante gran parte de su historia. También aporta guitarras y teclados. No obstante no se trata solamente de la ejecución, las ideas también cunden y fluyen en forma de arreglos apoyados en saxos y otras secciones viento, toques acústicos, algún piano… Tendencia que irá dando lugar en siguientes referencias a producciones más ambiciosas, con alguna eventual renuncia a la innata visceralidad del grupo. La banda se completa, este disco, con Ramón Sogas al bajo, Alberto Gil en la batería y de Iñaki Setién en labores de guitarrista.

Es muy difícil hablar de Extremoduro sin mencionar la parte lírica del grupo. En efecto, Robe tiene varias virtudes como letrista, como por ejemplo la visceralidad y la creación de imágenes potentes. Estas imágenes cobran bastante fuerza por la yuxtaposición de vario registros; por un lado tenemos una vertiente lírica, imaginativa e incluso hermosa que viene acompañada por otros textos más sórdidos, vivaces o de algún modo “soeces” (sin que eso sea algo peyorativo necesariamente). Tal mezcla me parece particularmente propia y muy peculiar de los extremeños, creando un estilo que ha conseguido interesar a muchos fans casi al mismo nivel de la música. ¿Acaso no resulta un aliciente tener un letrista con personalidad? Incluso, como veremos a lo largo del disco, se pueden ver referencias a célebres poetas en castellano. Definamos “Agila” como un disco quinta esencial del grupo, donde todas las virtudes se muestran en su esplendor y lo hacen de una manera más definida, sobre todo por el apoyo de la parte técnica del disco. Buena muestra de que ambos elementos pueden ser simbióticos y de que pueden mejorarse mutuamente. La estilística de rock, con toques hard, y ambientes urbanos permanece inalterable.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Buscando una luna”: Y empezamos elegantemente ¿Pueden Extremoduro ser elegantes? Claro que sí. Buena muestra es la intro de la canción, a base de guitarras acústicas, saxofón y la voz de Robe recitando unos magníficos versos de Antonio Machado, correspondientes al poema “Por Tierras De España” (muy lúcida la observación machadiana de que, por éstas nuestras tierras, “vaga errante la sombra de Caín”). Después de esta delicatesen, la canción se transforma en rock con cierto brío, pero de menor intensidad al de otros más desaforados. Es una canción de tono sentimental donde Robe va encadenando con acierto hermosas frases: “…bajé las escaleras, sí, de dos en dos, perdí al bajar el norte y la respiración…”. Buen inicio de disco y un pequeño clásico.

2. “Prometeo”: Y las cosas comienzan a ponerse bastante rockeras en esta canción, mediante unas guitarras afiladas y trotonas y la expresiva voz de Robe a toda mecha. Tras la introspección inicial tenemos todo un chute de energía, y uno de los ejemplos de cómo las letras encierran varios contrastes dentro de sí: lo mismo recurre a Miguel Hernández y su poema “De Mal En Peor” (“no me levanto ni me acuesto día/que malvado cien veces no haya sido”), que poco después nos suelta de su cosecha estos “hermosos” versos llenos de candor: “me revuelco por el suelo y me revienta la polla”. ¿En qué otro grupo o solista se puede encontrar este contraste? Sin duda es una anomalía llamativa e insólita.

3. “Sucede”: Rock clásico, muy en la línea de Extremoduro, menos agresivo pero igualmente potente. Robe maneja muy bien los tiempos; comienza cantando despaciosamente para después hilvanar uno de los mejores estribillos del disco. Ágil, certero y divertido. Nuevamente tenemos un préstamo poético, en este caso proveniente del poema “Walking Around” de Pablo Neruda (“Sucede que me canso de ser hombre”). Para mí, sin embargo el momento lirico del disco es el recordatorio que hace Robe de algunos de sus héroes musicales fallecidos más o menos por esos años (“no he vuelto a ser el mismo desde que se fue Gillespie, Zappa, Mercury, Camarón”). De mis temas favoritos del disco.

4. “So payaso”: El gran clásico de Extremoduro, probablemente su tema más conocido y gran responsable de la extensión del éxito a muchos ámbitos. Toques novedosos y muy notorios en forma de arreglos de viento, casi más patentes a ratos que la guitarra misma y dominio muy importante de Robe de la interpretación. Incidiendo en lo que decíamos en la canción anterior, el dominio interpretativo en las subidas, las bajadas, puentes y estribillo es magnífico. Por si fuera poco el punteo de guitarra también es bueno. Puede parecer una mera canción sobre el miedo al ridículo o sobre la inseguridad, pero por debajo bulle una mala leche considerable.

5. “El día de la bestia”: Canción compuesta para la película de Álex de la Iglesia e incluida en nuestro disco de hoy. Es un tema muy loco, saltarín, que mezcla pasajes heavies, otros de un especie de funk arrabalero, e incluso toquecillos pop aquí y allá. No tiene una estructura muy sólida, pero como objeto de diversión puede que valga. Cristianos militantes y sensibles abstenerse de escuchar la letra.

6. “Tomás”: Esta canción es un poco de coña, lo cual no es propiamente una descripción despectiva, sino constatar que probablemente fue concebida con esa intención. Canción de tempo rapidísimo, ligero, breve y con letra alusiva (se supone que de broma) al manager del grupo. Le dedican lindezas como: “hasta los chaperos te llaman traidor, eras la vergüenza de la profesión”. Simpáticos ¿eh? No tiene mucho que reseñar. Si acaso la participación del mítico teclista Reverendo, tan relacionado con El Gran Wyoming.

7. “Qué sonrisa tan rara”: Y la canción comienza con la colaboración a las voces de Albert Pla, suave, cálidamente (musicalmente, líricamente más bien no). Progresivamente la canción se va electrizando hasta llegar a un potente estribillo donde una desaforada voz de Robe clama a voz en grito: “dejadme de hablar, no me hace reír/ la gente normal se podía morir”. La letra tiene figuras un tanto extrañas, pero parece ser un refrendo del individualismo y la peculiaridad muy propias de Robe.
8. “Cabezabajo”: Canción penetrante y de mala uva contenida que comienza con, probablemente, el mejor riff de guitarra del disco: cortante, cadencioso y memorable. Buen número de hard rock, con bastantes recovecos y cambios de ritmo, pero el casi infalible estribillo siempre está presente. De mis favoritas del disco, una de las que más perdura. Robe, siempre visceral, da muestra de su rabia: “pierdo la razón cuando salen, de mi corazón animales”.

9. “Ábreme el pecho y registra”: Los primeros instantes son los propios de un medio tiempo, para dar lugar posteriormente a un estilo más hosco y áspero. De hecho esta canción también contiene varios cambios de ritmo y tempo, siendo el más notorio de ellos el del estribillo; en este punto la canción se vuelve sorpresivamente rápida. Muy buen trabajo de Inaki en los punteos de guitarra. En la letra, el estribillo es una declaración de intenciones: “si todo me sale de color de rosa, te prometo que esta noche tú no duermes sola/ y si nada me sale ¡vete a hacer puñetas! Y aún me debes mil rabietas”. Entónese con voz grave y gutural. Acaba con un poema recitado a voces de Sor Kampana, autor del que no se dar cuenta más allá de su colaboración con Extremoduro.

10. “Todos me dicen”: La canción empieza lenta (tras unos primerísimos momentos verbeneros), casi con trazas de balada, tristona y al son de unos versos de Román Romero Ruiz; uno de esos poetas prácticamente desconocidos a los que Robe gusta de homenajear. Mientras dura el aire de balada, la canción vuelve a ser incluso elegante. Luego, como viene siendo ya normal en el disco, diversos cambios de ritmo añaden músculo y poderío rock, toques casi funk y bastante caña al final. ¿Se dan cuenta de que en casi todas las canciones hay alguna variación rítmica? Esto es señal de que no estamos ante canciones ni pétreas, ni lineales, sino que la estructura es mucho más sinuosa y basculante de lo que parece. Extremoduro no es un grupo “simple”.

11. “Correcaminos estate al loro”: Robe viene hambriento, a por todas y directo al grano. Se trasmuta en el Coyote y a diferencia de los dibujos de la Warner el Correcaminos tiene las horas contadas. Una canción ideal para autoafirmarse y motivarse para lo que sea. No obstante, me parto con algunas de las imágenes que crea Robe para la letra: “Correcaminos estate al loro, que viene el coyote sentado en un vespino/y no tiene licencia y no tiene seguro…”. ¿Se imaginan una versión quinqui de los dibujos de esta guisa? La música está a tono, rock duro, fulgurante, directo, muy potente. Pura electricidad. La canción es breve y contundente, sin margen para respirar. Divertida, aunque no tiene el poso de otras.

12. “La Carrera”: La canción más áspera del disco en todos los aspectos (que ya es decir). Corte sórdido, de sabor punk, guitarras a tope y voz implacable. Produce impacto por la pegada decibélica y el estilo demasiado a ras de tierra de la letra, relacionada con la politoxicomanía. Aun así, no me parece que este muy desarrollada. Parece ser que fue un tema originalmente compuesto en los tiempos de Dosis Letal, un proyecto primerizo anterior a Extremoduro.

13. “Me estoy quitando”: Esta última canción sí que es de chufla, basándose en una especie de humor estupefaciente donde el protagonista asegura que “se está quitando” y solamente se coloca “de vez en cuando”. Ojo a la conversación inicial y a la estructura afirmación-respuesta de la canción, que por otra parte sigue los cánones del pop aflamencado. No hay mucho de rock aquí, colaborando nada menos que Fito Cabrales con el cajón y la guitarra española. Es una versión del grupo de rock andaluz Tabletom.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Creo que podríamos incidir en una idea que he expresado en una de las canciones: Extremoduro no es un grupo simple; gustan de jugar con cambios de ritmos, tienen ideas atrevidas (por ejemplo el disco “Pedrá”) y sus composiciones están lejos de ser lineales. Lo bueno de una producción en condiciones, es que asoman virtudes que de otro modo pasarían inadvertidas; toda buena composición necesita un buen traje a medida para lucir más. Y Extremoduro, al César lo que es del César, encontró un buen sastre en Iñaki Uoho. Extremoduro, supongo, recibirían el éxito de este disco como una recompensa, no sólo por “Agila” sino por todo lo anterior. Está muy bien ser un grupo de culto o estar circunscrito a un ámbito determinado, pero la lógica nos indica que si alguien se toma la molestia de componer canciones y editarlas es para que puedan ser escuchadas y para que tengan buena aceptación (sin dejar de ser honesto por ello). Y desde luego “Agila” tuvo muy buena acogida.

El tema de las letras resulta espinoso, y no para pocas personas, debido a las múltiples referencias a drogas, a sexo o a multitud de temas escabrosos. Para mí, si están bien hechas no hay problemas. Una temática puede ser un recurso literario más, a veces para subrayar la ironía, a veces para subrayar un componente trágico o a veces como descripción. Tampoco me gusta ese “situacionismo” un poco pacato según el cual tengo que identificarme en todos los aspectos con un autor o una canción. ¿Tengo que escuchar “Heroin” de la Velvet o “Sister Morphine” de los Rolling consumiendo heroína? ¿No puedo hacerlo tomándome un poleo-menta en casita? Aplíquese a Extremoduro. Además no solamente hay sordidez, también hay lirismo, belleza, emotividad y toda una galería de recursos sinceros y bien utilizados.

Después de este disco, y en vista del éxito, era un buen momento para editar un directo y de ese modo salió “Iros Todos A Tomar Por Culo” (1997), surtido de recientes éxitos y también de canciones primigenias un tanto ignotas; fue un buen paso y el disco tuvo buena acogida. ¿Y qué paso con toda la ambición artística que habían mostrado? Pues que se canalizó en un disco con toques más ambiciosos, a ratos casi sinfónicos, como “Canciones Prohibidas” (1998); fue un disco un tanto más irregular pero que contó con un hit impepinable como “Salir”. En 2001 llegó el homenaje al poeta Manolo Chinato que llevaron a cabo una fusión de Extremoduro y Platero Y Tú (Extrechinato Y Tú más concretamente); se llamó “Poesía Básica”, y si bien no tuvo excesiva repercusión, mostraba buenas muestras de rock melódico.

“Yo, Minoría Absoluta” (2002) fue el regreso propiamente dicho de Extremoduro como banda y también el regreso a sonidos más acerados y contundentes; puede recordar incluso a “Agila”. De todos modos incluye dos bonitas composiciones como “Standby” y “La vereda de la puerta de atrás”. Tras un recopilatorio en dos volúmenes publicado en 2004, llegó quizá su disco más atrevido “Ley Innata” (2008) con pocas canciones y composiciones largas, en algunos casos superando los once minutos. Es una vuelta a la idea de álbum conceptual, siendo toda la obra una suite dividida en varios movimientos. Los dos siguientes LP’s, “Material Defectuoso” (2011) y “Para Todos Los Públicos” (2013) serán más calmados y reflexivos y casi podrían ser catalogados como “discos de madurez”, a falta de un término mejor. Robe no descansa y en 2015 publicó “Lo Que Aletea En Nuestra Cabezas”; todavía no le he metido mano así que no diré mucho sobre él. Todo parece indicar que la tendencia a la reflexión continúa y que la rabia cada vez se va a atemperando más.

En cualquier caso piensen que uno de los encantos de Extremoduro viene derivado del hecho de que estamos ante un espécimen particularísimo, casi único en su especie y con una propuesta definida y radical. Fíjense en el título de uno de sus discos “Yo, Minoría Absoluta”, tremendamente significativo. Robe no pretende ser un gurú, ni movilizar ninguna masa; Robe no representa a nadie, salvo a sí mismo. Libertad individual absoluta.


Por cierto, “Agila” significa en castúo (dialecto extremeño) “espabila”, así que espabilen y si no han escuchado este disco, procedan. 


D. Roberto Iniesta Ojea, nacido en 1962 en Plasencia (Cáceres) es, sin la menor duda, el Rey de Extremadura por derecho propio. Tras intentarlo con una banda denominada Dosis Letal, en 1987 creó Extremoduro, una de las bandas fundamentales del rock patrio y que ha influenciado a multitud de músicos de todos los pelajes, desde Marea o Poncho K, hasta La Cabra Mecánica o los inefables Estopa.
Soy consciente que el Sr. Iniesta (y no es primo de D. Andrés) genera polémica, mucha polémica, tal vez porque siempre hace lo que le pasa por sus santos… y así, nos encontramos con gente que lo idolatra hasta límites insospechados, y gente que, sencillamente no lo pueden ni ver, ni oír ni mencionar; pero eso es lo que tienen los genios, que son amados u odiados sin término medio.
Nacidos, como decía en 1987, a principios de los 90 pocos rockeros eran los que no conocíamos himnos como “Decidí”, “Jesucristo García”, “Quemando tus recuerdos”, “Deltoya” “Ama, ama y ensancha el alma” y un larguísimo etc. Sin embargo todos esos temas inolvidables eran conocidos de una forma “underground”, eran conocidos entre la gente que escuchábamos rock pero nunca habían trascendido mas allá de la TDK que te grababa un colega y que poco a poco iba pasando de mano en mano. Además aquellos primeros discos tenían un sonido muy pobre que, por un lado hacían complicada su grabación con un mínimo de calidad en la mentada cinta TDK, pero por otro lado hacía como más suburbano todo, como mas salvaje, y eso, es la esencia pura del rock and roll, y nos hacía sentir especiales por saber de Robe y su banda, ya no solo por su inconfundible maestría, sino porque su música transgredía las mas elementales normas de composición musical y letrística (joder, Jesucristo García es la puta bomba!).
Sin embargo, este "Agila" cambió el rumbo de Extremoduro para siempre. Un sonido brillante de la mano de Iñaki “Uoho” Antón, por aquel entonces guitarra de Platero Y Tú, Dro, compañía discográfica, por fin se ponía las pilas y Álex de la Iglesia llamaba al "Robe" para que pusiese un tema en su peli, “El día de la bestia”, banda sonora fabulosa en la que también participaron, y de que manera, Def Con Dos.
Pues bien con todos esos mimbres, unas canciones cojonudas y rodeado de Iñaki Setién a la guitarra, Ramón al bajo, y Capi a la batería, Extremoduro, Roberto Iniesta, El Rey de Extremadura, entra en el estudio para grabar su sexto trabajo tras “Pedrá”; el que a la postre sería su obra mas importante, magnánima y que les llevaría a las mas altas cotas de popularidad, “Agila”. Todas y cada una de las 13 canciones de este disco se han convertido en himnos, de obligada escucha para todos aquellos que no odien a Iniesta, que haberlos hay los, y conforman un disco 10, sin fisuras, sin temas que sobren, con calidad a raudales y con una mala ostia que solo “el Robe” sabe escupir.
Y a pesar de continuar con sus letras ácidas y su música corrosiva, señoras y señores, este tío vendió 200.000 copias (que en España en 1996 y en un disco de rock era poco menos que una hazaña), le dieron el premio al mejor videoclip, “So payaso”, en los Premios de la Música, los medios “generalistas” por no decir algo feo, comienzan a darle cancha y Extremoduro se convierte en una banda de rock que, por fin, llega a las masas; de hecho el éxito alcanzado les sirve, además, para grabar su primer directo, “Iros todos a tomar por culo”, título que dejaba bien a las claras que una cosa era el éxito y otra su forma de parir música, y que si, que comenzaba a cosechar triunfos, pero él no se vendía a las modas, y desde luego mandar a tomar por culo a la peña no era la mejor forma de entrar en un redil en el que, se diga lo que se diga, el Sr. Iniesta jamás ha entrado, ya que como ha quedado dicho anteriormente, este tío hace lo que le sale de sus santos... cojones.
Yendo a lo que es el disco en sí, este ya incorpora una sección de vientos y otras instrumentaciones poco habituales, cuando no, inexistentes, en los trabajos anteriores e incluso los temas son más complejos en su desarrollo. Cuenta además con varias colaboraciones que iremos desgranando, y entre las que se encuentran, como no, las de el propio “Uoho” o “Fito”. A nivel letrístico, nos encontramos con retales de famosísimos poemas de no menos famosísimos autores como Neruda, Machado o Miguel Hernández, así como de otros menos conocidos como Sor Kampana.
El primer tema es la espectacular "Buscando una luna", con saxo incluido de José Sañudo y de la mano de Antonio Machado:
"Llanuras bélicas y páramos de asceta,
No fue por estos campos el bíblico jardín,
Son tierra para el águila un trozo del planeta
Por donde cruza errante la sombra de Caín."
nos traslada todo el mundo sonoro de un Robe que se sale, que interpreta el tema sintiéndolo en carne propia (he dicho interpreta, no canta, lo digo para los escépticos que pudieran decir, y con razón, que no es la quintaesencia vocal D. Roberto).
A continuación, "Prometeo", en el que cita a Miguel Hernández:
"No me levanto ni me acuesto día
Que malvado cien veces no haya sido"
Impresionante temazo con unas guitarras a mano de “Uoho” e Iñaki Setién crudas, salvajes, que hieren el alma.
Empieza la archiconocida, celebrada, cantada, obra maestra; comienza "Sucede", rompedora, éxito imperecedero, en la que Robe empieza invocando a Neruda:
"Sucede que me canso de ser hombre",
para hablar en una canción de gran fuerza, en la que nos revela hasta alguna de sus preferencias musicales:
“Desde que se fue Gillespie, Zappa, Mercury, Camarón
¡¡Y me siento mejor!! Si sé que tengo una estrellita pequeñita pero firme".
Mucha rabia contenida al final de la canción en la que el Robe berrea como nunca, por favor que grande es esta puta canción, por dios!!.
Otro éxito imperecedero, otra obra maestra, de esas que conoce todo el mundo, hasta las huestes mas poperas y gafapasta de la piel de toro: "So payaso" una de las responsables del rotundo éxito que tuvo el grupo al lanzar el disco, pinchada hasta la saciedad a la altura del “No hay tregua”, de “Dolores se llamaba Lola” o “Vicio” de Reincidentes; no hay nadie que no haya escuchado esta canción. Extremo parecen una big band, con guitarras bestias, muy bestias, trombón de varas, “Uoho” tocando el piano y los granadinos Ratanera colaborando en un tema grandioso.
Y como resulta que estamos hablando de un disco tan tan grande, pues ala, si no quieres caldo, dos tazas!:
“Abre, la puerta…
que soy el diablo que viene a buscarte, abre,
… chiquilla, las piernas que vengo a clavarte semillas…”;
efectivamente, “El día de la bestia”, como decía antes incluida en la banda sonora de la película de Álex de la Iglesia del mismo nombre y otro trallazo inconmensurable del disquito de marras…. y ya van unos cuantos.
Llega “Tomás”, con Fito a la guitarra española, Reverendo al Hammond y, otra vez, Sañudo al saxo, para entregarnos un tema rápido, cortito pero vacilón que te arranca una sonrisilla y que sigue con esa calidad inmensa que tiene todo “Agila”.
“Dejadme de hablar,
no me hace reír,
la gente normal se podía morir, lalalalalalalala!!!....
Inmensa “Que sonrisa tan rara” con el gran Albert Plá, si, si aquel que hacía de cura en otra película bizarra como era “Airbag” y un tema que también debería estar registrado como 10 en la historia de la música de aquí.
A renglón seguido, “Cabezabajo”, tema complicado, con multitud de cambios de ritmo, con un inicio netamente heavy (para sus detractores diré que si la base de esta canción no es rock duro será que no tengo una mierda de oído), va dirigiéndose hasta terrenos mas melódicos, pero sin dejar de lado la rabia que caracteriza todo el disco.
En "Abreme el pecho y registra" cuenta de nuevo con Ratanera. Se trata de un muy buen tema, quizá un poco mas intimista, en el que Robe incluye retazos de un poema de Sor Kampana (Antonio Belarte Aliaga) para continuar con "Todos me dicen", con letra inspirada en un poema de Román Romero Ruiz, una balada, o mejor, tema a medio tiempo, mas intimista que la anterior, si cabe, que finaliza transformándose en algo similar a un tema con toque funk aunque, evidentemente, sin abandonar el rock.
Y para finalizar el disco, tres canciones exquisitas festivaleras, bailables y celebradas por todos, tales como "Correcaminos estate al loro", la punkarra "La carrera", que compuso en sus inicios con “Dosis Letal”, y la también conocidísima, para acabar, versión de los malagueños Tabletom de "Me estoy quitando", en la que directamente te parten la cara y te vacilan con el flamenco más chusco y barriobajero, navajero y roto; con Fito a la guitarra española y cajón y Sañudo a la flauta.
“Agila” fue un disco redondo que supuso el éxito inmediato de Extremoduro, pero no porque Extremo se hubiese vendido a nada (hay canciones en este disco duras y crudas para dar y regalar), sino porque quizá el sector musical pudo darse cuenta que en el rock había un filón importante que no había sido explotado. Respecto de Extremo no fue flor de un día, y a partir de 1996 ha sido, y sigue siendo, una de las bandas de rock mas importantes de este país; eso si, en el rock a nivel general, los grandes magnates-mangantes del negocio musical siguen a la suya sin dar a nuestra música la importancia que merece, al menos en España.
Respecto de Extremoduro, podrá gustar mas o menos, podremos estar mas o menos de acuerdo en aquello que nos describe a través de su música, pero resulta innegable que no deja indiferente a nadie.
Y, desde luego a ti, no lo se, pero a mí me hace disfrutar mucho, será porque…
“… Sucede que me canso de ser hombre,
sucede que me canso de mi piel y de mi cara
y sucede que se me ha alegrado el día, ¿coño”,
al ver al sol secándose en tu ventana tus bragas”.
Valoración: 
5

Roberto Iniesta: Voz y guitarra
Iñaki Setién: Guitarra
Ramón: Bajo
Capi: Batería

Extremoduro - So payaso (directo)


_Extraído de Libertad digital

'Agila': el disco con el que Extremoduro subió a los altares del rock

Si bien no fue la génesis de la banda, sí que fue la semilla del Extremoduro actual, especialmente, gracias a la presencia de Iñaki Antón.


Inevitablemente, uno asocia el significante "23-F" a los significados "Tejero", "Congreso de los Diputados" o "intento de golpe de Estado", por tratarse de uno de los momentos más dramáticos, tensos e importantes de la historia reciente de nuestra democracia. Pero quienes amamos el rock español de calidad también asociamos el significante "23-F" al significado "Extremoduro", porque el 23 de febrero de 1996, la banda liderada por Robe Iniesta publicó el disco que los convertiría, por fin, en una leyenda: Agila -que en castúo significa "espabila".
Agila no supone ninguna revolución en la calidad radical -de raíz, quiere decirse- de las canciones de Extremoduro. Desde que publicaran en 1989 su primer disco, el cochambroso Tú en tu casa, nosotros en la hoguera -reeditado y regrabado posteriormente, con el título de Rock transgresivo-, Robe Iniesta no hizo otra cosa que componer -algunas mejores, otras peores, claro- temas de alto nivel, voltaje, crudeza y belleza, en los que circulaban temáticas introspectivas, amorosas, libertarias y tóxicas. Aunque las joyas abundan en la producción anterior a Agila, aquí destacamos, por no alargarnos, estas tres: "Decidí", "Quemando tus recuerdos" y "Tu corazón". Vamos a escuchar esta última, perteneciente a Somos unos animales (1991), durante un concierto de la gira del año 2002:
El talento que supuraba "El Robe" era innegable, pero también su anarquía a la hora de grabar las canciones y, sobre todo, de tocar en directo: durante la etapa conocida como "Conciertos del Caos", la banda, como mínimo, improvisaba; por su parte, Iniesta provocaba al público -insultos incluidos-, cuando no acababa completamente desnudo en el escenario. Finalizada la gira, Robe cambia de músicos -la nueva banda estaría integrada por Mon, al bajo; Iñaki Setién "Milindris", a la guitarra, y "Capi", a la batería-, publica, dos años después de su grabación, el valiente Pedrá (1995) y, precisamente, en la presentación de este disco, avanzó cuatro de los temas que, finalmente, incluiría enAgila: "Cabezabajo", "Todos me dicen", "So payaso" y "Buscando una luna". Escuchamos el arranque del concierto:
El 5 de mayo de 1995, Extremoduro se dio su primer 'baño de masas' -oficial, se entiende- en el Palacio de los Deportes del Real Madrid, también dentro de la gira Pedrá. En ese show, amén de tocar "Buscando una luna", la banda presentó otro tema que sería incluido en el inminente disco: "Correcaminos, estate al loro".

Iñaki Antón, determinante

Robe Iniesta dio forma a sus nuevas canciones desde La Zubia (Granada), donde por entonces vivía. Pero los temas que conformaríanAgila debían pasar por otro filtro, el del por entonces guitarrista dePlatero y Tú -y colaborador habitual, pero no miembro fijo, de Extremoduro-, Iñaki Antón, conocido como "Uoho" desde la infancia por una imitación que hacía del Oso Yogui.
Según cuenta Antón a Javier Menéndez Flores en De profundis. La historia autorizada (Grijalbo, 2013), mientras este se encontraba en Ciudad Real, apareció Raúl Guerrero, manager de Extremoduro, y le dijo: "Pues nada, que me ha dicho Robe que suba y que te baje pa' Graná, que tú eres un cabrón y te vas a volver a Bilbao". El genial guitarrista acudió a la llamada de Iniesta y se filtró por las canciones, puliéndolas, maquillándolas, alejándolas del sonido más sucio y descuidado de los discos anteriores. "No solo se ocupó de la producción -cuenta Robe-, sino que todo lo que es organizar las canciones fue casi como lo hacemos ahora". El 23 de febrero de 1996, la banda desveló el resultado final y, con ello, dejó de ser un grupo marginal por los siglos de los siglos.

Extremoduro nunca sonó tan bien

Agila cuenta con algunas de las canciones más populares de Extremoduro, como "Buscando una luna", "Prometeo", "Sucede" y "So payaso". Es el primer disco en el que la banda identifica a los poetas que cita. Encontramos versos de Antonio Machado -en "Buscando una luna"-, de Miguel Hernández -en "Prometeo"-, de Pablo Neruda -en "Sucede"-, de Sor Kampana -el poema vertiendo polvo es incluido en "Ábreme el pecho y registra"-, y de Ramón Romero Ruiz -"Todos me dicen" deriva de un poema suyo-.
Estamos ante un gran disco de rock, compuesto por una docena de canciones sobre amor/desamor, drogas, marginalidad y transgresión. Como es habitual en la obra de Robe Iniesta, encontramos grandes dosis de lirismo fino alternando con expresiones soeces -por ejemplo, en "Prometeo": "Me revuelco por el suelo y me revienta la polla / de pensar en ti: me desangro y riego tu jardín", o en "Cabezabajo": "Sin hacer prisionero a ninguno, / atreverse a su lado a pasar / recordando cerrar bien el culo, / ¡demasiado tarde pa' cambiar!"-, versos duros -especialmente, contra todo lo relacionado con la autoridad policial: "Quiero ser carnicero con nuestros carceleros", en "El día de la bestia"-, oirónicos -"Hago un esfuerzo / pa' respirar pa' fuera y luego pa' por dentro, / pa' reventar haciendo mucho ruido, / hay quien pensaba que era un nuevo dios naciendo / y era un peo de un exquisito cocido", en "¡Qué sonrisa tan rara!". Quizás sea "So payaso" la canción más conocida de este LP:

Tras la publicación de Agila, la prensa empezó a hablar bien de la banda -cosa inédita hasta el momento-, los conciertos fueron definitivamente multitudinarios -destacar la gira junto a Platero y Tú- y, en definitiva, arrancaron "Su Etapa" -con mayúsculas-, erigiéndose como el mejor grupo de rock de, como mínimo, los últimos 20 años. Así, si bien Agila no fue la génesis de Extremoduro, sí que fue la semilla del Extremoduro original, especialmente, gracias a la presencia de "Uoho", miembro fijo desde la publicación de su siguiente disco de estudio: Canciones prohibidas. Para este último trabajo también se sumó su actual baterista, Cantera, y en el siguiente, Yo, minoría absoluta, Miguel Colino, el actual bajista, quienes forman el cuarteto -básico- actual. Repito: quienes amamos el rock español de calidad tenemos mucho que celebrar recordando la publicación de esta obra de arte.