Echando la vista atrás (29-9-2011) - SIDONIE - ·El bosque"

SI ALGUIEN CUIDA A SU PUBLICO ESOS SON SIDONIE. ES MUY HABITUAL EN ELLOS ACABAR EL CONCIERTO PERO NO ACABAR CON EL ESPECTÁCULO Y EN MÁS DE UNA VEZ HAN SALIDO A LA CALLE A CONTINUAR LA FIESTA CANTANDO PARA UNOS CUANTOS FANS QUE LES ESPERABAN.
EN EL VIDEO QUE ANTICIPABAN SU NUEVO DISCO, "EL FLUIDO GARCIA", LA COSA SE EXPANDE A BAJARSE DEL ESCENARIO DE UN FESTIVAL Y EN MEDIO DE LA GENTE EMPEZAR A CANTAR LA CANCIÓN DE "EL BOSQUE" CIERTAMENTE "ALTERADILLOS"




 



Buen trimestre otoñal se presenta en cuanto a música.

Ivan Ferreiro, Maga, Úrsula, Hamlet, Los Pilotos, Grupos de Expertos Solynieve.....
Y encima ya tengo algún concierto en la agenda...

Y en 20 dias el nuevo disco de mis adorados Sidonie.


No es momento de colgarse medallas, pero estoy orgulloso de haber seguido a este grupo desde sus inicios con su disco homónimo, alucinante, psicodélico, con la exótica ayuda del sitar...
Y luego un segundo disco "Shell Kids" que es una obra de arte del pop mundial. Luego con su salto al castellano, empezaron ya a tener el reconocimiento que merecían, con ese giro al pop mediterráneo, de melodias perfectas y arreglos preiosos.


Pues bien, ya queda muy poco para que se publi­que su nuevo disco, El Fluido Gar­cía, con fecha para el 18 de Octu­bre y con­forme se acerca el día, vamos cono­ciendo más deta­lles del nuevo cam­bio de direc­ción que toma el trío, acer­cán­dose de nuevo a los soni­dos de sus dos pri­me­ros dis­cos y tam­bién nos damos cuenta de que vol­ve­mos a su acti­tud ori­gi­nal, esto es psi­co­de­lia y provocación.




Esta será presuntamente la portada elegida.

Y ya cono­ce­mos el tra­cklist del disco:

1 El Bosque
2 Car­na­val
3 A mil años luz
4 Alma de goma
5 Perros
6 Bajo un cielo
7 El aullido
8 Negroni,
9 La tormenta
10 La huida
11 No mires atrás

Aqui tenéis el vídeo del pri­mer sin­gle, El bos­que, donde vere­mos a los 3 miem­bros de Sido­nie dro­ga­dos (de ver­dad).Vía Rolling Stone, el can­tante Marco Ros, explica el por­qué del vídeo y como se rodó.

“Esta pri­ma­vera, mien­tras Sido­nie está­ba­mos gra­bando nues­tro nuevo disco, El fluido Gar­cía, en el Alt Empordà (Girona), nos pusi­mos en con­tacto con una pareja de ami­gos de Bru­se­las, que tiene casa en Cada­qués, a unos 45 minu­tos del estu­dio de gra­ba­ción. Los dos son miem­bros del MAPS, las siglas en inglés para la Aso­cia­ción Mul­ti­dis­ci­pli­nar de Estu­dios Psi­co­dé­li­cos. Se lla­man Chris­te­lle y Remy, y son unos hip­pies de unos sesenta años que han via­jado por toda Amé­rica Cen­tral en busca de alu­ci­nó­ge­nos de ori­gen vegetal.

Hablando con ellos des­cu­bri­mos que sus via­jes, no nece­sa­ria­mente geo­grá­fi­cos, nos fas­ci­na­ban. Y como las can­cio­nes de nues­tro nuevo disco son espe­cial­mente psi­co­dé­li­cas y expe­ri­men­ta­les, ellos ense­guida mos­tra­ron inte­rés por escu­char­las. Les invi­ta­mos una tarde a una sesión de gra­ba­ción y que­da­ron encan­ta­dos. Remy estaba feliz detrás de la mesa de sonido, con su cara ilu­mi­nada por las luce­ci­tas de los indi­ca­do­res. Incluso sugi­rió algu­nas cosas real­mente locas: como que nos ven­dá­ra­mos los ojos mien­tras está­ba­mos gra­bando o que invi­tá­ra­mos a un grupo de dan­zan­tes des­nu­dos al estu­dio, para recu­pe­rar la fun­ción ori­gi­nal de la música como cele­bra­ción comu­nal mística.

Des­pués de la sesión cena­mos con Remy y Chris­te­lle, y allí fue cuando nos pro­pu­sie­ron la locura: rea­li­zar un expe­ri­mento con psi­lo­ci­bina (una sus­tan­cia psi­co­tró­pica que se encuen­tra en unos hon­gos). El expe­ri­mento en cues­tión se tra­taba de, pri­mero, bus­car un sitio tran­quilo, a poder ser un entorno natu­ral. Y des­pués, tomar la sus­tan­cia y gra­bar nues­tras expe­rien­cias en vídeo. De nues­tras accio­nes bajo los efec­tos de dicha droga encon­tra­ría­mos, según ellos, la ins­pi­ra­ción para crear la por­tada, la esce­no­gra­fía, los videos y todo lo que debe acom­pa­ñar la música gra­bada. El Alt Empordà hubiera sido el entorno per­fecto para aque­llo, pero nues­tros días de gra­ba­ción esta­ban aca­bando y la psi­lo­ci­bina no ter­mi­naba de lle­gar. Al fin, el último día de gra­ba­ción se pre­sentó Chris­te­lle al estu­dio, con dichas setas y una cámara de vídeo, pero hacerlo aquel día ya no era posi­ble. Nos que­daba mucho que gra­bar y debía­mos regre­sar aque­lla misma noche, sin falta, a Bar­ce­lona, ya que al día siguiente tenía­mos que coger un vuelo a Gali­cia. Chris­te­lle se des­pi­dió dán­do­nos las setas y recor­dán­do­nos, otra vez, que bus­cá­ra­mos el momento y el entorno ade­cuado para tomárnoslas.

Unos días des­pués fui­mos a Gali­cia, para actuar en el Fes­ti­val Son Rias Bai­xas, en Bueu (Pon­te­ve­dra). Y se nos había metido en la cabeza gra­bar aque­lla noche un vídeo expe­ri­men­tal de uno de nues­tros temas, El Bos­que. En mitad de la actua­ción, que­ría­mos pedir per­miso al público para poner la can­ción desde la mesa de sonido y así bajar del esce­na­rio para poder mez­clar­nos y pasear­nos entre sus cuer­pos. No sabía­mos qué tipo de acción íbamos a hacer real­mente. Sólo se tra­taba de gra­bar aque­lla impro­vi­sa­ción, ese era el obje­tivo. Des­pués el plan seguía en un bos­que de euca­lip­tos que que­daba cerca del recinto, dónde que­ría­mos rea­li­zar otras curio­sas performances.

No recuerdo quién, de los tres miem­bros de Sido­nie, tuvo la bri­llante idea de pro­bar la psi­lo­ci­bina aque­lla misma noche. Y aún com­prendo menos cómo se nos ocu­rrió inge­rir la droga justo antes de subir al esce­na­rio. Remy nos dijo que los efec­tos se nota­ban al cabo de una hora, así que pen­sa­mos: “Bueno… hasta que suban las setas tene­mos el tiempo justo para hacer el con­cierto e irnos rápi­da­mente al bos­que, donde apro­ve­cha­re­mos todo los efec­tos alu­ci­nó­ge­nos para gra­bar el vídeo”. Y así fue, más o menos…

Al ver estas imá­ge­nes os daréis cuenta de que algo falló en nues­tros cálcu­los. A la media hora de con­cierto, antes incluso de bajar e inter­ac­tuar con el público, ya nos había subido la droga. Recuerdo cómo miraba a Jesús para com­pro­bar si había exte­rio­ri­zado los efec­tos y, efec­ti­va­mente, se le nota­ban. Hacía unos movi­mien­tos de pier­nas que no reco­no­cía en él. Me giré luego para ver a Axel en la bate­ría, y ahí estaba, “en el auto­bús” (expre­sión que sigi­ni­fica “colo­cón” en la novela Gaseosa de ácido eléc­trico, de Tom Wolfe), res­pon­dién­dome con una son­risa que no le cabía en la cara.

Llegó el momento de bajar del esce­na­rio y mez­clar­nos con el público, al ritmo de El bos­que, pero ya está­ba­mos tan altos como los bedui­nos… Empe­za­mos a arras­trar­nos por el suelo y a gatear entre las pier­nas del público, como si estas fue­ran una arbo­leda en un bos­que espeso. Jesús y yo inten­ta­mos hacer el play­back y se ve en las imá­ge­nes como tenía­mos serias difi­cul­ta­des para seguir la letra. En ese momento no sufri­mos nin­guna alu­ci­na­ción, pero la eufo­ria que sen­tía­mos lle­gaba a ser ame­na­zante. El resto del con­cierto se desa­rro­lló con nor­ma­li­dad, sin con­tar que yo, no se por qué, empecé a bus­car por el esce­na­rio a Bryan Ferry, pues escu­chaba su voz haciendo los coros todo el rato.

Las imá­ge­nes toma­das en el bos­que de Bueu [en Pon­te­ve­dra, Gali­cia] plas­man a los Sido­nie en lo que se conoce como el nivel 3 de la expe­rien­cia psi­co­dé­lica. Los efec­tos con­cre­tos fue­ron: dis­tor­sio­nes visua­les muy obvias, donde todo se comienza a ver cur­vado; patro­nes calei­dos­có­pi­cos o frac­ta­les que se pue­den visua­li­zar en las pare­des, pai­sa­jes o caras; y, cómo no, las alu­ci­na­cio­nes con los ojos cerra­dos que se hacen tridimensionales.

En resu­men, este video que acom­paña a El Bos­que siem­pre será uno de los favo­ri­tos de nues­tra carrera. Es un ejem­plo de cinema verité, hecho con muy bajo pre­su­puesto y, sin duda, el per­fecto acom­pa­ña­miento para nues­tra can­ción. De momento no se han des­crito efec­tos secun­da­rios o flash­ba­cks como con­se­cuen­cia del pedo psi­co­tró­pico (sin con­tar que tuve una gripe la semana siguiente). A Chris­te­lle y Remy les ha encan­tado el resul­tado de nues­tro expe­ri­mento, es más: tie­nen pen­sado pro­yec­tar el vídeo en alguna con­fe­ren­cia del MAPS para estu­diar la influen­cia de la psi­lo­ci­bina en el rock.

Que­re­mos dar las gra­cias a la gente que vino al con­cierto de Bueu por cola­bo­rar en aque­lla locura y demos­trar que los galle­gos son más psi­co­dé­li­cos que Timothy Leary (el Anto­nio Escoho­tado de Esta­dos Uni­dos). Y a Zin­qin (pro­duc­tora del vídeo) por orga­ni­zar el caos y estar a la altura, nunca mejor dicho, de aque­llas circunstancias.”

Video:
http://www.youtube.com/watch?v=uTF3IE294gI&ob=av2n

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